Todos sabemos que el tiempo de respuesta ideal ante una interacción del usuario en un sitio web debe ser lo más breve posible, idealmente inferior a 1 segundo para mantener la atención del usuario y proporcionar una experiencia fluida. Sin embargo, para entender la relevancia de este tiempo de respuesta, es importante referirse al umbral de Doherty.

El umbral de Doherty es un concepto derivado de la investigación realizada en los años 80 por Walter J. Doherty y Ahrvind J. Thadani de IBM, que concluyó que los tiempos de respuesta inferiores a 400 milisegundos (0.4 segundos) mantienen a los usuarios en un estado de flujo, incrementando su productividad al minimizar el tiempo de espera y la distracción.

Esta recomendación ha evolucionado con el tiempo, y aunque el umbral original es de 400 milisegundos, la tolerancia al retraso puede variar según el contexto de la tarea y las expectativas modernas de los usuarios.

La relación entre el umbral de Doherty y la experiencia del usuario en un sitio web se basa en la idea de que las interacciones rápidas mantienen al usuario comprometido y reducen la probabilidad de frustración o abandono de la tarea. Un tiempo de respuesta rápido es especialmente crítico en aplicaciones web interactivas y sitios de comercio electrónico, donde la percepción de eficiencia y fluidez puede influir directamente en la satisfacción del usuario y las conversiones.

Para aplicarlo a tu trabajo en el ecosistema web, es esencial monitorizar y optimizar constantemente los tiempos de carga y respuesta de las páginas web, utilizando herramientas como GA4 o GTMetrix para identificar cuellos de botella en el rendimiento del sitio y mejorar la experiencia general del usuario. La medición y mejora continua de estos tiempos pueden llevar a un incremento en la satisfacción del usuario, mejor engagement, y finalmente, a una mayor conversión y retención de clientes.

Hoy hablamos de todas estas cuestiones en nuestro vagón de tren preferido.

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